Puesta en escena


Como no podía ser de otra manera, Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer seguirá al dedillo la trama del nuevo film del superheroico cuarteto. La llegada del extraterrestre Silver Surfer para preparar a la Tierra para su destrucción pondrá en alerta a los 4F de cara a un nuevo enemigo que, tal vez, supera en poder al grupo, pero que sus intenciones no parecen ser del todo malévolas. La súbita vuelta del Doctor Doom y su interés para aprovecharse de la extraordinaria llegada del surfista plateado pondrá en jaque a los protagonistas, dando pie a una aventura que se presta emocionante y divertida de seguir.

De agradecer es que el videojuego siga una línea paralela a la seguida en el celuloide. Para ello, se han recurrido a nuevos enemigos sacados de las páginas del cómic, donde cobrarán especial relevancia entidades tan interesantes como el Super Skrull, el Fantasma Rojo o Terrax, otro heraldo de Galactus al igual que Silver Surfer. Así, la mecánica del programa no se hará tan breve como cabría esperarse de un beat’em-up basado en el guión del film, alargando la vida del producto a la par que ofrece situaciones capaces de dar un toque de sorpresa al conjunto.

Como juego, la mecánica de este nuevo Fantastic Four se mantiene puramente arcade (a la espera de ver qué tal se implementa el control con las posibilidades de Wii), pero se aleja algunos ápices del estilo de su antecesor para acercarse más al impuesto por Raven Software en el divertidísimo Marvel Ultimate Alliance. Así, nos moveremos con los cuatro héroes teniendo la posibilidad de intercambiar nuestro rol en tiempo real y usar los poderes combinados del equipo, matiz este último especialmente divertido cuando estamos en plena campaña multijugador.

En definitiva, parece que el regreso de los 4F al mundo del videojuego parece de lo más esperanzador. El varapalo de la anterior entrega y el añadido de un grupo desarrollador con solera garantizan cuanto menos un reparto de palos y poderes varios de lo más halagüeños. En poco tiempo lo veremos...


Y un trailer